martes, noviembre 22, 2005

man-erg

Man-Erg Lyrics
by Van Der Graaf Generator
The killer lives inside me: yes, I can feel him move.
Sometimes he's lightly sleeping
in the quiet of his room,
but then his eyes will rise and stare through mine;
he'll speak my words and slice my mind inside.
Yes the killer lives.
Angels live inside me: I can feel them smile...
Their presence strokes
and soothes the tempest in my mind
and their love can heal the wounds
that I have wrought.
They watch me as I go to fall
- well, I know I shall be caught,
while the angels live.

How can I be free?
How can I get help?
Am I really me?
Am I someone else?

But stalking in my cloisters hang the acolytes
of gloom
and Death's Head throws his cloak into
the corner of my room
and I am doomed...
But laughing in my courtyard play the pranksters
of my youth
and solemn, waiting Old Man
in the gables of the roof:
he tells me truth...

And I too, live inside me and very often
don't know who I am:
I know I'm not a hero, well,
I hope that I'm not damned.
I'm just a man, and killers, angels,
all are these:
Dictators, saviours, refugees in war and peace
as long as Man lives...

I'm just a man, and killers, angels,
all are these:
Dictators, saviours, refugees...

viernes, noviembre 18, 2005

vampiros

«Si fuera verdad que no debemos confiar en nada, que no podemos ver más que con los ojos físicos, entonces lo primero a lo que tendríamos que renunciar es a creer en el amor»
Kierkegaard

La pregunta es ¿por qué el vampiro no se refleja en un espejo?

Entonces hemos dado con dos interesantes textos: I y II

Del primero se tomó la cita de Soren Kierkegaard…ha de ser el minuto existencialista, sólo eso.

lunes, noviembre 07, 2005

Acá

Bueno, como se suele decir “la realidad siempre te sobrepasa”. Se intentó, pero no se pudo. Pero en fin, trato de volver y de dejar de sentir que estuve un mes fuera…extraña sensación, compartida.

Últimamente me resuena el romántico I was in heaven with you. Es como el tic que no me he podido sacar desde el ’99, ese nombre que se transformó en mantra. Entonces, esta frase despierta conmigo y me levanta, y la veo en las caras que no me miran en la calle, en los afiches, en las revistas, diarios, micros, autos…es el tic que suena a tick, parásito que se incrusta en mi deseo y lo pervierte o lo devuelve. Quizás todo pasado fue mejor… ¿será que el presente no le llega ni a los talones? Lo dudo.

Regresé o regresó. De vuelta a la locura y la felicidad de ésta. Veremos que viene.

jueves, octubre 27, 2005

Dia 1

Mañana agitada, resolviendo los detalles que siempre se dejan para última hora. Luego una reunión en la que definitivamente no estaba: un café, cigarrillos y salida de emergencia. Pasé por mi departamento a recoger lo necesario para una semana de viaje y de ahí al aeropuerto.

De eso trató el primer día. Sin embargo estaba aquello de pensar en muchas cosas al mismo tiempo y no entender nada. Un en blanco ruidoso que no llevaba a ninguna parte. Me di cuenta en tierra, camino a la ciudad de Iquique. Pasamos por una suerte de playa que me pareció familiar y recordé que alguna vez fui iquiqueño de adopción. ¿Qué pasó? Supongo que tiene que ver con esos días en que todo sucede, desborde de emoción de racionalidad y de relaciones intensas. No lo planteo en negativo sino en su fuerza, lo que inevitablemente agota o deriva en ese ruidoso blanco.

Reencontrarse con viejos y queridos amigos siempre es un placer. Tanto así, que la confusa llegada y la hiperactividad, cercada por la tranquilidad de una pequeña ciudad, lentamente se reduce, te cansas, te relajas y fluyes. Como nuestra conversación, que se extiende por horas y que podría seguir. Pero hay que dormir; hay trabajo que realizar; aún es miércoles y quedan dos días de trabajo.

miércoles, octubre 19, 2005

café

Luz.  El sonido ascendente del despertador, lo busca entre los pliegues de la sábana y lo apaga.  Pie derecho en el piso.  Tropieza con el cerro de periódicos y otros papeles que una vez leídos vuelan hacia el piso, extraña costumbre cuyo origen desconoce.  Se recupera, da dos pasos, se estira.

Nada aún.

Toma la cafetera italiana, la limpia, la lava, seca la parte inferior, prende la cocina, llave roja, agua en el recipiente, inserta el filtro, subjetiva medida de café dentro del filtro, seca el filtro superior, ambas partes –contenedor y recipiente- se unen, se cierra a presión y la ubica sobre el tibio plato de la cocina eléctrica.

Nada sucede.

Se afeita, abre la llave de la ducha, mira un rato, se desviste, subjetivo cálculo de la temperatura del líquido que cae, ingresa, cierra la cortina, se moja…y sucede.

Mientras se masajea el pelo, el mar golpea su cabeza, y la espuma blanca corre por su cuerpo.  Todo es azul, todo es claro, y el mar lo acaricia y se devuelve.  Esa calma cada vez se torna más muerte, y el mar comienza a cubrirlo todo, ya no hay sonidos…solo placer.

Cada vez se hunde más, pero no le importa.  Comienza a desaparecer…olor a café.

Abre los ojos, cierra la llave, toma la toalla, se cubre, abre la cortina, se seca rápidamente, los pies en las sandalias, la cocina, retira la cafetera del plato, apaga la cocina mientras sirve el café.  Se termina de secar…hace calor, así que con el boxer basta…

Toma la taza y bebe café.