miércoles, abril 11, 2007

informe en planta baja


"Tal como una columna griega, de lejos se veía espectacular, pero de cerca notabas el truco". Es lo que me comentaban sobre una persona que hacía poco conocían. Lo tomé como el simple comentario físico como el complejo aspecto "personalidad". Esto lo recordaba en el trayecto que une mi vida-principal con mi vida-trabajo y como no sabía que hacer con esto, lo puse acá.

En la foto hay dos pájaros.

Por qué entraron a la oficina...el día que pueda hablar pajarístico lo sabré, pero puedo suponer que no es por hambre. Afuera hay un gran patio con alimentos varios; el edificio vecino tiene algunas jaulas con pájaros por lo que más de algún elemento alimenticio ha de caer; también hay un restorán con terraza...

Supongo que entraron de aburridos o quizás buscando extrañas comidas...pájaroaventura.

Comía yogurt y claro, pensé que una vez más alucinaba. Comer yogurt frente al computador al parecer no es muy sano.

El problema fue la cámara. Cómo convertirse en paparazzi en cinco segundos.

Pájaros faranduleros.

Bueno, sí, hablé de ellos, pero definitivamente no cambiaron mi vida.

Sigo trabajando.

lunes, abril 02, 2007

dulce cafeína



Recuerdo aquellos tiempos en que nuestra oficina contaba con una bendita cafetera express...
Recuerdo las cincos tazas de café diarias...
Recuerdo lo bien que todo funcionaba gracias a esa bendita cafetera express...
Recuerdo el aroma de nuestra oficina y la taza siempre humeante...
Recuerdo que almorzar se transformaba en una excusa para la siguiente taza de café...
...y ésta, para salir a buscar un chocolate con que acompañarlo.
Recuerdo que fue y que ya no es.

...y no son cosas de la imaginación.

martes, marzo 20, 2007

fui un niño

un, una.

(De uno).

1. art. indet. Formas de singular en masculino y femenino. Puede usarse con énfasis para indicar que la persona o cosa a que se antepone se considera en todas sus cualidades más características. ¡Un Avellaneda competir con un Cervantes!
Fuente: www.rae.es


Gilles Deleuze:

Yo vi las manifestaciones del Frente Popular, sí. Vi a mi padre debatirse entre su honestidad y su antisemitismo, eso es, bien. Fui un niño. Yo siempre he sostenido que no se comprende el sentido del artículo indefinido. De: «pegan a un niño»; «un caballo es agotado», etc., no quiere decir yo, yo: quiere decir... El artículo indefinido es de una riqueza extrema, es...

Claire Parnet:

Es todas las multiplicidades, volveremos sobre ello.

Gilles Deleuze:

Es la multiplicidad, sí, sí, sí...

Fuente: acá

miércoles, marzo 14, 2007

sobre las ideas

Si las cosas fueran simples como el aparente laberinto, complejo, pero siempre con una solución, por supuesto que 'la vida sería bella'.

Lo que dice uno, otro lo desmentira; algunos por la fuerza y otros gentilemente. De estos ejemplos esta construida toda esta civilización.

No hay centro nos dirán; el centro es el fascismo, igualando el nazismo con el comunismo.

No se trata de escapar. Se trata de creer...y no arrepentirse.

...y ojo que no es sencillo.

viernes, marzo 09, 2007

este post trataba de...


un debate que releí hoy en la tarde y aproveché de escribir en el portátil de la corporación que ya devolví y que consigo se llevó mi texto y todo lo que se suponía escribiría hoy...en fin.

Trata sobre el famoso debate en donde Foucault desarma el concepto de Naturaleza Humana de Chomsky (extractos acá).

Antes de ver un fragmento del debate, pensaba que Elders estaba disfrazado de ronal mc-algo, porque consideraba que como moderador era un fiasco.

Bueno, estoy de vuelta, con nuevo hogar, nueva vida y nombre nuevo (el Estado no soportaría perder tanta incompetencia concentrada en un solo ser).

La paranoia se mantiene intacta.

sábado, febrero 17, 2007

¿Quién diablos fue Epiménides?

Me voy de “vacaciones”, lo que quiere decir, “me desconecto hasta nuevo aviso”.

Por cierto que descansar es “descansar de ciertas cosas para caer en otras”, por lo que el trabajo se encarga de demostrarnos que aquello de no hacer nada en realidad no es tan entretenido. Puede serlo una o dos semanas, pero no más. De ahí en adelante es vagancia, lo que acá es delito.

Están los anormales que nunca saben cuándo tendrán vacaciones, ya sean programadas o forzadas.

Considérenme un anormal.

Lo clásico sería contar cuáles son los planes.

De clásico, casi nada.

Cambian las caras y las tareas.

Otra cosa: me estoy moviendo de departamento...forzadamente. Hay cambios que realmente son molestos para el cuerpo y para el espíritu. Noto algo de resistencia en ambos lo que hace que el trabajo bruto de la mudanza sea dos veces más duro. Esto sería algo así como "siguiendo los caminos del señor".

Para el que reclama, insisto: es como cuando estas pensando en algo y se te cruza un heladero, el auto que te gusta, una chica, un chico, una señora, un globo, un delirio, un dolor, un auto, un bus, microbus, un carnicero, Yma Sumac, tu ex, tu cobrador, un perro, un conejo, un olor, un insulto, una mirada, un cenicero, un pepino, un llanto, la risa y la risotada...

En fin, ya vuelvo.

martes, febrero 06, 2007

99,9%

El que enfermedades alérgicas experimenten un importante aumento en los últimos años tendría explicación en la denominada “hipótesis de la higiene”. Básicamente se trata de que ciertas enfermedades deban su aumento a la obsesión por la asepsia. Más que obsesión, compulsión de padres en exceso sobreprotectores o víctimas del consumo de objetos de “purificación”. Es un poco como la guerra contra la delincuencia o la guerra contra infinidad de cosas cuyo rol u objetivo principal en esta vida es el de hacer daño. Inseguridad paranoica.

Tampoco es la idea pensar que todo esto se deba a los nuevos estilos en criar niños y lo mismo sería insensato pensar que las políticas de estado en torno a la higiene sean las culpables, porque la culpa es conocer o creer en el origen y en este tipo de asuntos lo que menos queda claro es el origen u orígenes. Es lo que ocurre y cierto, de alguna forma concuerdo que nunca ha sido lo mejor eso de cero gérmenes y bacterias. Por alguna razón convivimos en este extraño planeta.

A veces se comprende el miedo y sus versiones. En este país se vivió de otro modo y no sería descabellado pensar que algo de aquello se manifiesta en este tipo de prácticas. Un sin fin de cosas se resuelven de este modo: la vía científica. Me explico: madres sobreprotectoras que evitan de cualquier modo la desaparición de su hijo, por ejemplo.

Este país debe ser el limbo para el negocio químico-farmacéutico. De la mano esta un increíble conocimiento de un sin fin de enfermedades o padecimientos: cada chileno es un vademécum. No es algo de que enorgullecerse, pero todos parecen tan enfermos que no tienen tiempo de preguntarse porqué tantos recurren tres o cuatro veces dentro de la semana a una farmacia. Es como nuestro triste record en depresión…

Lo increíble es que sepamos más de aquello que de deberes ciudadanos. Todos enfermos; todos con un remedio bajo la manga. Como esa gente cuyo tema de conversación es el tipo de antidepresivo que toma, las pastillas para dormir y la eterna competencia de quien está más mal, medida en la cantidad de pastillas a tomar.

Yo me deprimo, tú te deprimes, nosotros nos deprimimos. Me deprimo con tanta depresión. Me deprime pensar en lo caro que son mis remedios. Es deprimente cargar con una receta médica todo el tiempo. Me deprime pensar que puedo ser feliz sin drogas. Se que puedo terminar con todo esto, pero me deprime el pensarlo. Que depresión la gente que se deprime. Mi depresión es endógena, ¿y la tuya?.

Tanta pureza, tanta limpieza para qué. ¿Para terminar muertos de manera aséptica? Que depresión.

viernes, enero 05, 2007

niños

La búsqueda de las causas finales es la panacea que todos esperan demostrar o encontrar. Es la búsqueda del origen de todos los males o bienes de algo arbitrariamente elegido (bueno, al psicoanálisis con esa pregunta).

(tomo la primera aspirina de dos diarias)

Puede que el calor excesivo produzca este tipo de delirio, donde la sospecha comienza a desarrollar su juego y descubre o crea redes complejas con un único origen, porque hablar de algo es hablar de muchas cosas al mismo tiempo.

(sorbo de agua)

Cuando a un niño le queremos enseñar que algo no lo debe hacer porque es peligroso o simplemente porque aun no le esta permitido hacerlo, lo argumentos racionales están prácticamente demás, básicamente porque por más que les expliquemos no lo entenderán. Esto ocurre porque es en el plano de la abstracción en donde los argumentos racionales funcionan, antes no. Cierto, es posible que si les explicamos entiendan algo o más bien retengan algo, pero el trabajo intelectual aun no es de la complejidad de un adulto o un adolescente.

Normalmente se recomienda frente a conductas de niños que se quieren evitar, corregir o mejorar, modelos sistemáticos, como el cuestionado refuerzo positivo entre otros, pero que básicamente apuntan a órdenes claras, precisas, de una racionalidad básica, que simplifiquen una larga argumentación de lo positivo o negativo de la conducta, porque por ejemplo, para acabar con una pelea entre dos niños que no desean compartir sus juguetes resulta absurdo explicarles el ideal de la solidaridad.

¿Le ha ocurrido que ya siendo un adulto lo tratan como a un niño?

Por ejemplo, cuando no le explican porque tiene que hacer los treinta trámites que resignadamente termina realizándolos sin saber para qué; cuando su doctor lo reta porque se enfermo o no le explica porque tiene que hacer las cosas que él –crípticamente- dice que usted debe hacer; cuándo se demoró en el pago de algo…¡y lo retan!; cuando alguien no es capaz de explicarle la diferencia entre A y B suponiéndolo obvio ('supuestamente' para un adulto), y enojándose por su ignorancia; cuando los políticos –tal cual como cuando se trata de engañar a un niño- tratan de desviar la atención sobre un problema grave tipo corrupción, o simplemente alguien le dice que tiene que hacer tal cosa ‘porque sí nomás’.

La tarea para la casa (y he ahí lo de la sospecha) es el porqué de esto. Se supone que ocurrió con los españoles post-franco. También esta el tema de que estamos en una época de derechos más que de deberes. Otro, es el pánico (principalmente de las mujeres) al peligro, etc.